Escenarios e impacto de una guerra en torno a Ucrania

Política

Se mantiene la incertidumbre sobre la posible invasión de Ucrania a la espera de la cumbre entre Joe Biden y Vladimir Putin. Moscú no ha mandado tropas a ocupar los óblasts (provincias) de Donetsk (4,1 millones de habitantes) y Lugansk (2,1 millones de habitantes) en la región del Donbás después de la evacuación de sus civiles. Las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk son territorios de facto independientes desde mayo de 2014.

La repercusión del conflicto sobre los índices bursátiles, deuda soberana, tipos de cambio de las principales divisas, precios de la energía y otras materias primas se está agudizando desde principios de año. Las 190.000 tropas rusas y arsenal de cazas, tanques y cohetes que rodean a Ucrania no se replegarán hasta que Putin logre sacar algún provecho irreversible de la crisis. La magnitud de las consecuencias financieras dependerá del alcance de la incursión rusa en Ucrania, la magnitud de las hostilidades y las sanciones que aplique Occidente. Una ocupación de únicamente el Donbás no comportará consecuencias muy graves, pero cuánto más al oeste de Ucrania penetre Rusia más duras serán las pérdidas e impacto sobre los mercados.

Ya se ha producido la habitual huida hacia valores refugio propia de cualquier crisis geopolítica: las divisas más fuertes, el oro y la renta fija de los países más ricos. El dólar desde principios de año se ha apreciado en torno a un 9% respecto al yen, un 6% respecto al euro, un 3% respecto a la libra esterlina e incluso un 2,6% respecto al franco suizo. La apreciación no excesiva del dólar por lo menos contribuye a moderar su inflación en la medida que mitigue el alza de sus importaciones. El precio del oro se mantiene cerca de su máximo de los últimos ocho meses. El rendimiento de los bonos de los países más desarrollados ha ascendido. Se han acelerado las pérdidas en los índices bursátiles estadounidenses. Los retrocesos desde principios de año del Dow Jones, S&P, y Nasdaq se deben también a la inminente subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal en marzo (25 o 50 puntos base) ante el incremento destacado de la inflación. La inevitable desaceleración del crecimiento de EE UU debido a la ausencia de más paquetes de estímulo y la sobrevaloración de algunas tecnológicas también explica los mayores descensos de la Bolsa en EE UU. La menor inflación en Europa y mantenimiento de la política del BCE no ha impedido pérdidas más leves en 2022: del Dax 30, Cac40, FTSE Mibtel e Ibex 35. La exposición de Europa a Rusia es mucho mayor que la de EE UU en materia energética, comercial, de inversiones productivas y préstamos.

Ucrania es el segundo mayor país europeo, con una población de 40 millones de habitantes y un ejército con 255.000 efectivos. El precio del barril de Brent (en torno a 93 dólares) y WTI (90 dólares) se mantendrán elevados. Se producirá en las materias primas energéticas y agrícolas un doble efecto: encarecimiento por la menor oferta compensado por la previsión de menor demanda. El 35% del gas natural que consume la UE procede de Rusia. Es suministrado a través de gasoductos que cruzan Ucrania, Bielorrusia y por Nord Stream 1. Alemania ha amenazado con no poner en funcionamiento Nord Stream 2, EE UU es el primer productor mundial de petróleo y gas natural, pero aún depende de la producción de Arabia Saudí para impedir alzas del precio del petróleo a nivel mundial. En diciembre la Agencia de Energía de EE UU proyectó que este año EE UU superaría a Australia y Qatar, convirtiéndose en el primer exportador mundial de gas natural licuado (GNL) con 11.500 millones de pies cúbicos diarios y una cuota mundial del 22%. La UE debería aumentar la capacidad de provisión de GNL por parte de dichas tres potencias. En 2019-20 descendieron las importaciones de GNL de Qatar de 25.700 a 15.700 millones de metros cúbicos mientras que las de Rusia casi se doblaron de 7.800 a 14.100 millones de metros cúbicos.

La exportación de trigo y maíz de Ucrania, Rusia, Kazajistán y Rumanía por el mar Negro sería otra víctima del conflicto. El Consejo Internacional de Cereales prevé que en 2022 Ucrania sea el tercer mayor exportador mundial de maíz y cuarto mayor de trigo. Si hay sanciones consensuadas sufrirán las inversiones energéticas (BP, Shell, Exxon) y en sectores como el de vehículos (por ejemplo, Renault). Washington prohibirá la exportación de semiconductores y otras materias primas tecnológicas independientemente del alcance del conflicto, siguiendo el modelo de las 59 empresas de tecnología, energía y financieras chinas en las cuales EE UU prohíbe invertir. El Congreso ultima la reconciliación del proyecto Competes de la Cámara de Representantes con el US Innovation and Competition Act del Senado. Ambos impulsan la I+D+i e invierten en tecnologías punta.

El precio que pagará Rusia lo determinará el alcance de las sanciones. La segunda guerra de Chechenia (4.249 soldados rusos fallecidos) y de Ucrania oriental (5.700 fuerzas prorrusas) no impidieron un ascenso de la popularidad de Putin. La expulsión del sistema de pagos SWIFT es la sanción de más rápida aplicación. La prohibición de venta de semiconductores y otros productos tecnológicos y limitación de convertibilidad del rublo requieren un consenso aún no existente en la UE-27. Occidente ha cerrado filas de manera bastante ejemplar. Pero para disuadir a Moscú deben consensuar lo antes posible las sanciones sobre Rusia mientras se aguarda la cumbre entre Joe Biden y Putin auspiciada por Francia. Ante la mínima entrega de material militar occidental a Ucrania, la imposición de las sanciones en el plazo más breve posible es la mejor garantía de que no se produzca la peor guerra europea desde las tragedias de los Balcanes en los años noventa.

Alexandre Muns es Profesor de EAE Business School

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